|
CON PABLO EN ISLA NEGRA (*)
Restauran tu casa. Un haz de memorias no acuerdan.
Uno Dice:
"No. No estaba ahí
"esa botella que figura una sirena... Recuerdo
"que la luz apenas le rozaba la cintura...
"una luz lenta..."
Otro:
"Debe estar el caballo
"más cerca de la puerta. Pablo fabulaba que lo
montaría
"perdiéndose mar adentro, escapando de visitas
"machaconas lloviznas de invierno."
¡Cuánto han crecido los árboles
durante tu ausencia! Te ocupas en medir,
-ahora puedes-, el avance de raíces
por la roca, en la tierra exigua de Isla Negra.
Cubren tus orejas caracolas.
Dispones mar serena en las tormentas.
Tus pasos paquidérmicos transitan
fríos corredores. Te apena la visión
de esa cama que recuerda tus ardores.
Tañendo un cencerro cabrero,
convocas a la mesa. Se te inunda el alma
en vino tinto, espeso.
Entraré boquiabierto al palacio
del porque-sí, del se-me-canta, por ver
los grandes senos de los mascarones
conmoviendo un aire yerto.
Recorrerán tus ojos palmo a palmo
el cerco donde por tu boca,
los enamorados funden besos. Si salen a buscarte,
encontrarán una espuma de sal sobre la arena.
Rodarás a los fogones para ofrendar a los pobres
en papas tu cabeza.
Te pido que me hospedes
termita temerosa en el madero
del botín tamaño como mueble,
polilla entre polillas en la grupa de cartón
de tu caballo, para charlar contigo
sobre el ombligo de la noche,
en el filo de navajas del silencio.
Nuestras pequeñas traiciones
te infligirán vergüenza ajena.
Dirás sereno:
"El sílice furioso
"de mi mano, ya no golpea
"el rostro disgregado de los tiranos.
"Inmerecido favor les hice
"tejiéndoles mortaja con mis manos.-
(*) "Con Pablo en Isla Negra", daba apertura a la cantata homónima que con textos de mi autoría, y música de José Luis Bollea (Pro Música de Rosario) para coro, pequeño conjunto de cámara y cantantes solistas, que se estrenara en el Centro Simón Bolívar de Neuquén, el 23 de Junio de 1.991.-
CARLOS H.”TATA” HERRERA
|